La Comunidad Hermanas Nuestra Señora de la Paz fue fundada por el sacerdote diocesano Juan Bernardo Sánchez Muñoz en 1952.

La vocación social del inspirador de la Congregación se manifestó en él a lo largo de su misión cristiana.
En el inicio de su sacerdocio, en 1946, fue nombrado párroco del barrio Santander en la capital colombiana. Allí se desempeñó durante veinte años. Desde ese despacho fundó dispensarios, consultorios odontológicos, médicos y dos colegios Centro Educativo Nuestra Señora de la Paz y la Escuela Normal Nuestra Señora de la Paz.

Inició en forma simultanea una tarea de distribución de alimentos entre personas pobres, en su mayoría campesinos que llegaban a la ciudad y que encontraban con una contribución simbólica la solución a sus necesidades alimenticias."Con estos servicios el trabajo pastoral se multiplica en tal forma que su preocupación y celo pastoral lo lleva a promover por todos lo medios la creación de siete nuevas parroquias a fin de que la atención pastoral de esa gran comunidad pueda ser mejor lograda", según lo cuenta la Hermana Ana Ismenia Paez Barbosa en la revista Ecos de la Paz.

El padre Bernardo Sánchez promovió la creación de cooperativas cuyo objeto social fue la distribución de productos básicos.
Viendo cómo se multiplicaban sus frentes de trabajo, necesitaba de personas que le acompañaran, y emprendió en 1952 la fundación de la Comunidad Hermanas Nuestra Señora de la Paz. "El párroco no alcanzaba a atender las necesidades de los feligreses. El clero diocesano era escaso; el reducido grupo de religiosos dedicado a trabajar en esta zona no permitía contar con ellos para las nuevas perspectivas de trabajo.

Es entonces cuando el padre Sánchez haciendo suya preocupación de sus colegas y movido por el Espíritu Santo funda la Comunidad Hermanas de Nuestra Señora de la Paz, para colaborar en las comunidades parroquiales actuando siempre dentro de los planes de pastoral y siendo promotoras de la vida de la Iglesia en la Parroquia." relata la Hna Ismenia.

Así nació la obra.

¿PARA QUÉ?

Para ayudar a los párrocos en la catequesis, en la liturgia, en la formación integral de la niñez y la juventud, para trabajar con los maestros y dirigir escuelas y colegios.

¿DÓNDE ESTAN LAS OBRAS?

Actualmente estamos en Colombia: Bogota, Cartago, Cartagena, Río  sucio, Remolinos del  Caguán y en Ecuador:  Quito, Pichicha y Pujilí.

La Congregación lleva el nombre de HERMANAS DE NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ, porque con su vida y apostolado actualizará entre los hombres la misión de la Virgen María, “quien fue la primera portadora de la Paz para la humanidad, al sellar en su seno la alianza definitiva, con que se inauguró la unidad de los hombres en el amor”
¿QUINES SOMOS?

Somos Hermanas de nuestra Señora de la Paz, religiosas que en el seguimiento de Jesucristo e inspiradas en el Carisma del Padre Bernardo Sánchez, como Iglesia nos proponemos, corresponsablemente ser signos e instrumentos del Reino en la misión de construir la Paz.

Nuestro nombre se fundamenta en la advocación de Nuestra Señora de la Paz, como portadora de este don maravilloso que Dios ofrece a la humanidad y del cual estaba muy necesitada.

Según el Don del Espíritu Santo, a través del Carisma de nuestro Fundador, nos comprometemos a la promoción cristiana de las clases menos favorecidas, entregándoles el Evangelio que se hace paz y Amor en cada hombre, mediante la fe en el Señor Jesús, muerto, resucitado y glorioso.

Solo una vida radicada en Cristo, actualizada en El cada día, logrará hacernos colaboradoras comprometidas en su plan de salvación, con un corazón que se deja llenar constantemente por El, y que se maravilla de las obras que diariamente se realizan según sus designios. Las Hermanas de Nuestra señora de la Paz, somos una comunidad religiosa colombiana dedicada a la educación de la niñez, la juventud, las comunidades parroquiales, campesinas, indígenas y afrocaribeñas más necesitadas.